La visita de Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), a fines de este mes será un gesto de apoyo político al gobierno de Javier Milei, pero también una auditoría de máxima rigidez para garantizar el cumplimiento de los puntos clave del programa conjunto. El desembarco de la número uno del organismo buscará presionar sobre el terreno por el avance de las reformas estructurales pactadas.
Aunque el FMI elogia el superávit fiscal y la desaceleración inflacionaria del programa que lleva adelante Luis Caputo como ministro de Economía, la entidad crediticia tiene puntos de insistencia que busca sean cumplidos. Según Claudio Loser, exdirector del Departamento del Hemisferio Occidental del organismo, «Georgieva hablará con Milei para pasarle algún mensaje en la parte estructural».
La titular del FMI exigirá acelerar dos materias pendientes: la reforma tributaria y la reforma previsional. El Fondo advirtió en su último informe técnico sobre la necesidad de profundizar las reformas estructurales para dotar de sostenibilidad al anclaje fiscal. Señaló que el sistema impositivo argentino continúa siendo ineficiente y gravoso, mientras que la dinámica previsional exige cambios de fondo ante la licuación de los haberes.
En su examen sobre las cuentas públicas locales, el FMI también planteó discrepancias metodológicas severas respecto a la magnitud del superávit que exhibe el equipo económico. Los técnicos indicaron que la medida actual «excluye los pagos de intereses de los bonos cupón cero, que se registran por debajo de la línea». Según el organismo, incluir el componente real de los intereses capitalizados elevaría el déficit global a cerca del 0,8 por ciento del PIB, lo que convierte el déficit cero actual en una construcción contable sujeta a revisión.
Noticias Neuquén El portal de noticias de tu ciudad