Este miércoles 18 de febrero, Fate, la reconocida marca argentina de neumáticos, anunció el cierre definitivo de su planta en Virreyes, San Fernando, afectando a 920 empleados. La decisión se produce en un contexto de competencia creciente por la apertura de importaciones y cambios en las condiciones del mercado.
La empresa, propiedad de la familia Madanes Quintanilla y con más de 80 años de historia, justificó su cierre en un comunicado, señalando que los desafíos actuales requieren un enfoque diferente, a pesar de su legado industrial y compromiso con la calidad.
El impacto laboral es significativo, con más de 700 familias afectadas. Empleados como Sebastián Tesoro expresaron su sorpresa y preocupación al enterarse del despido a través de un cartel en la planta. La situación se agrava en un contexto donde la industria argentina enfrenta una erosión de competitividad, especialmente ante la creciente importación de neumáticos de bajo costo.
Fate ha destacado su papel como pionera en la producción de neumáticos radiales en el país y su compromiso con la inversión y desarrollo tecnológico. Sin embargo, factores como la carga impositiva, restricciones cambiarias y conflictos laborales han complicado su operativa, haciendo insostenible la producción local frente a precios importados.El cierre de Fate plantea serias interrogantes sobre el futuro de la industria del neumático en Argentina y la capacidad del país para mantener su producción sin depender de importaciones.
Noticias Neuquén El portal de noticias de tu ciudad