La inflación de julio alcanzó el 2,1%, superando nuevamente la barrera del 2% mensual. Desde la Fundación Libertad y Progreso, los economistas atribuyeron el rebote a factores estacionales y proyectaron una desaceleración para los próximos meses. El dato generó atención entre consumidores y analistas, aunque la entidad sostiene que no representa un cambio en la tendencia de baja de precios.
Según el análisis de la Fundación Libertad y Progreso, una parte importante del incremento estuvo vinculada a las vacaciones de invierno y el mayor consumo en actividades turísticas y recreativas. Los bienes estacionales aumentaron 4,5% y tuvieron una incidencia de 0,41 puntos porcentuales sobre el índice general. «Vemos un rebote motivado por factores transitorios», explicó el economista Julián Neufeld.
Los rubros de restaurantes, hoteles, recreación y cultura mostraron un comportamiento destacado en julio. Estos sectores aportaron 0,64 puntos porcentuales a la inflación del mes, en comparación con los 0,44 puntos de junio. La diferencia de aproximadamente 0,2 puntos coincide prácticamente con la aceleración total de la inflación entre ambos meses, según explicó Diego Piccardo, economista jefe de la Fundación.
La entidad anticipó que la inflación podría volver a ubicarse por debajo del 2% en agosto. El nowcast de la Fundación Libertad y Progreso proyecta una inflación de 1,8% para ese mes, mientras que sus estimaciones prevén que la desaceleración continúe durante el resto del año. La expectativa se sostiene en una menor incidencia de alimentos y bebidas no alcohólicas, además del final del efecto estacional de las vacaciones de invierno.
Entre los factores adicionales que impulsaron la inflación de julio, los especialistas identificaron la depreciación del tipo de cambio mayorista. Julián Neufeld señaló que entre mayo y julio hubo una depreciación cercana al 6%, lo que impactó sobre los bienes transables, particularmente en el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas.
Noticias Neuquén El portal de noticias de tu ciudad