Bruno Tignanelli reflexiona sobre cómo el amor puede convertirse en una forma de resistencia a través de su obra titulada «Un paraíso a orillas del río». El autor, hijo de un ingeniero comprometido con los derechos humanos y una profesora de filosofía, traza en su trabajo una conexión entre los vínculos personales y la lucha contra la represión estatal durante el período oscuro de la historia reciente argentina.
La obra cuenta la historia de Miguel y Osvaldo, personajes interpretados por Nicolás Maiques y Taiu Braver, cuyo vínculo cargado de ternura representa para Tignanelli el amor como herramienta de resistencia. Junto a ellos aparece Augusto, personaje a cargo de Leandro Sandonato, quien encarna el terror y la violencia. Esta construcción narrativa busca reivindicar a quienes lucharon por ser como querían ser frente a la imposición violenta desde el estado.
Las influencias que moldearon esta creación son variadas y profundas. Tignanelli menciona su infancia junto al río, su relación con su tía abuela Alicia —quien vivió con el escenógrafo Saulo Benavente— y su formación en lecturas como el Nunca Más. También destaca el impacto del cine de Pedro Almodóvar en su visión artística y en la construcción de personajes que parecen haber sido expulsados del mundo.
El autor subraya que, aunque han transcurrido cincuenta años desde ese período, aún persisten vestigios del discurso retrógrado que buscaba imponer no solo un modelo económico, sino también una forma de ser. Para Tignanelli, el arte funciona como la herramienta más sublime para transformar la sociedad, especialmente cuando se vincula con la resistencia y la dignidad humana frente a la represión.
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