El arraigo será valorado por primera vez en los concursos que organiza el Consejo de la Magistratura de Neuquén para elegir jueces, fiscales y defensores. La propuesta fue presentada por el diputado radical César Gass y busca reformar la ley 2533 para que la residencia en la provincia se considere un antecedente oficial en el proceso de selección.
Actualmente, los concursos judiciales tienen tres etapas, siendo la primera la ponderación de antecedentes. En esta instancia se puntúan la antigüedad profesional, títulos de posgrados, maestrías y doctorados, docencia universitaria, publicaciones jurídicas y participación en congresos. El máximo que se puede acumular es de 40 puntos, distribuidos entre los siete consejeros que califican a cada candidato.
El proyecto de Gass establece que se otorguen hasta dos puntos a quienes acrediten una residencia superior a los dos años en Neuquén. Para mantener el total de 40 puntos, se reduciría el puntaje máximo por antigüedad profesional de siete a cinco puntos. Según explicó el diputado, «un funcionario judicial arraigado garantiza una mejor comprensión del contexto social en el que aplicará las leyes».
El tema fue tratado en la comisión de Asuntos Constitucionales y Justicia de la Legislatura, donde surgieron objeciones respecto al puntaje. El diputado del MPN Claudio Domínguez, quien además fue consejero, consideró que dos puntos «es mucho» y sugirió reducirlo a uno. Alertó que si los siete consejeros otorgan el máximo por arraigo, un candidato recibiría 14 puntos solo por ese ítem. El diputado peronista Darío Martínez coincidió en que la residencia no puede terminar siendo más importante que la «capacidad técnica y profesional».
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