El gobierno de Neuquén, encabezado por Rolando Figueroa, continúa con la política de desvinculación de empleados públicos por incumplimiento de sus funciones. En esta ocasión, dos agentes fueron cesanteadas por abandono de cargo, tras acumular múltiples inasistencias injustificadas. Una de ellas se desempeñaba en el ministerio de Trabajo y la otra en el Hospital Castro Rendón.
La primera de las desvinculadas es Mirta Marcela Andrés, quien formaba parte de la planta permanente de la subsecretaría de Trabajo. Se le inició un sumario administrativo el 16 de agosto de 2024 por transgredir deberes del Convenio Colectivo de Trabajo (CCT). La investigación confirmó ausencias injustificadas en distintos períodos de 2024, entre el 1 de marzo y el 3 de junio, lo que derivó en la imputación de abandono de cargo.
La Junta de Disciplina de la administración pública provincial concluyó que la conducta de Andrés infringió lo estipulado en el CCT, recordando la obligación de los trabajadores de prestar servicio con eficiencia y dedicación. A pesar de garantizársele el derecho a la defensa, la agente no logró justificar sus faltazos, confirmando así la sanción de cesantía.
Por otro lado, Jennifer Belén Auad, quien trabajaba como enfermera en el Hospital Castro Rendón, también fue cesanteada por abandono de cargo debido a ausencias injustificadas. Sus faltazos ocurrieron en períodos de 2024 comprendidos entre el 21 de febrero y el 14 de abril, y entre el 1 de julio y el 16 de octubre, lo que llevó a la aplicación de la misma sanción.
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